Que caiga es normal: no te desesperes. El problema es que haya una desproporción entre el pelo que se te cae y el que nace, o cuando el cabello nuevo no tiene la misma calidad que el que se ha caído.

No temas lavarlo: es falso eso de que lavarse el pelo todos los días favorece la caída del cabello. En realidad ocurre todo lo contrario: la grasa ahoga al pelo, de modo que un poco de champú le viene genial.

Las causas: si el pelo está sano, su caída puede deberse a falta de vitaminas o a algún desorden hormonal. Pero uno de los más frecuentes generadores de la pérdida del cabello son la situaciones de estrés.

Los productos: ningún champú impide la caída. Sí sirven lociones y vitaminas si la causa es alimentaria o el estrés. Y para la calvicie común, lo único eficaz es el minoxidil 5% (loción) y la finasterida (tratamiento oral).

Solución drástica: en casos severos de alopecia (calvicie), puede optarse por el transplante capilar. La técnica consiste en extraer pelo de la parte trasera de la cabeza e injertarlo en las zonas donde escasea.